martes, 17 de febrero de 2015

El arte Mudéjar

 
 
 Uno de los acontecimientos posiblemente el de mayor trascendencia en la historia del arte español es la aparición del estilo llamado "MUDÉJAR" como mixtificación de las corrientes artísticas cristianas (románicas, góticas y renacentistas) y musulmanas de la época.
Arte Mudéjar. La Lugareja El origen histórico-social del mudéjar hay que buscarlo en el avance de la reconquista leonesa, castellana y aragonesa que supuso la incorporación de territorios con población musulmana, que aportan su saber en el campo de diversas artes.
 
Es comúnmente aceptado que la aparición del mudéjar hay que datarla en el siglo XII en la -por entonces- poderosa ciudad de Sahagún. Esta población leonesa del Camino de Santiago se convirtió en un fuerte centro religioso y económico en los siglos XII y XIII.
 
Es posible que algunas cuadrillas de alarifes de Toledo fueran contratadas para acelerar los diversos proyectos arquitectónicos que en ese momento se desarrollaban en la ciudad leonesa.
 
 
En este siglo XII, las iglesias de San Tirso, San Pedro de Dueñas y la no muy lejana de Santervás de Campos pararon sus costosas fábricas de sillería románica para ser continuadas con ladrillo basadas en una decoración novedosa con acusada personalidad. Había nacido la arquitectura mudéjar.
Foco Mudejar de Toro

El mudéjar se consolida en el siglo XIII y es exportado hacia el sur y sureste, a tierras todas ellas llanas y con escasas canterías de piedra (Zamora, Salamanca, Valladolid, Ávila, Guadalajara, Madrid y oeste de Segovia, sin afectar apenas a Burgos, Palencia y Soria)
 
Este mudéjar, nacido en Castilla y León a partir del románico pero que adquiere identidad propia por su material y su decoración, se le denomina "mudéjar castellanoleonés" y es una de las variantes regionales del mudéjar que acompaña al toledano, aragonés, andaluz, etc. Dado el ascendente románico de este arte, se le ha denominado tradicionalmente por muchos autores como "ROMÁNICO MUDÉJAR" e incluso "románico de ladrillo".
 
Dentro de la homogeneidad que exhibe el arte mudéjar, se crean focos locales que adoptan características propias. El foco toresano se caracteriza por el uso de decoración mural basada en arcos de gran longitud (VER FOTO LATERAL) mientras que el foco de Tierra de Pinares lo hace mediante la superposición de varios cuerpos con arquerías de altura menor.
 
Mudéjar de Tierra de Pinares: Cuéllar

 En las mejores muestras del "mudéjar castellanoleonés" se emplean, para decorar los muros tanto exteriores como interiores de la cabecera, franjas o cuerpos superpuestos de arcos ciegos de medio punto, normalmente doblados, también se combinan con pisos de recuadros, muy al estilo de la segoviana ciudad de Cuéllar. Estos arcos y recuadros están rodeados por alfiz.

Los citados cuerpos no están separados entre sí mediante impostas salientes como ocurre en el mudéjar toledano que describiremos posteriormente.
Resultado de imagen de grecas




 

No hay comentarios:

Publicar un comentario